martes, 14 de abril de 2009

Las gotas de los árboles caían al suelo cuando yo pasaba, de forma que yo me diese cuenta que estaba en la propia inundación de mis lágrimas. No me detuve exactamente a pensar en porque caían al mismo ritmo, si no en cómo caían, iban en compás con unos pasos, paré y miré hacia atrás, allí no había nadie. Seguí caminando y cuando me doy cuenta veo que las gotas van cada vez más rápido, yo me apresuraba pero las gotas caían más fuerte y más rápido. No pude contener tanto espanto asi que volví a mirar hacia atrás, seguía sin haber nadie, fue justo cuando salió el sol en el momento en el que me giré, todo paró y parecía como si sólo estuviese yo y aquel sol deslumbrante, contuve las ganas por llegar a casacy me quedé allí plantada, con una sonrisa en la cara, y el sol de frente produciendo felicidad.


jueves, 2 de abril de 2009


Vivo con la certeza de imaginar volver a ver su sonrisa, que no se vaya. Me quedaré en mi pura soledad, de esperarla un viernes para que un domingo se vuelva a marchar. Que ya no nos riamos por las noches, y que ella se haga la autista. Sus ojos verdes, que miran el cielo. Sus labios secos que besan otros. Su pelo rubio, paja de primavera. Doce son ya, doce serán más, y a la vida suerte le eché, para tenerla. Se cerró la puerta, miedo surgió, mis lágrimas volvían a caer desesperadamente, deseando otro viernes. Mis viernes son sagrados, lo tienen todo, amor, amistad, y vida. Vuelvo a tenerla, otra vez para abrazar, cogerla por sus piernas delgadas, y que mi padre piense que parece el aire. Aire parece, porque no se mueve, tantos días aquó encerrada, mirando siempre a una hoja de papel, siempre iba a molestar, pero ella veía que no iba para eso. Derramaré lágrimas, hasta que acabe de decirlo. La echaré de menos, demasiado. Mi hermana mayor, muy pequeña, pero es mi hermana. Te quiero mucho Cecilia.


Tantas cosas nos pueden ganar en la vida. Los árboles siempre crecen, las flores crecen,¿ nosotros crecemos?. Jamás imaginariamos lo que muchos piensan. Otros se paran a pensar en los recuedos que quedaron en un pasado. Sólo se dieron cuenta de algunas, quedaron las palabras, el viento que susurraba al silencio, quedaban las miradas y los gritos desafortunados, quedaron las cercanías, quedó el amor del verano pasado, todo lo que yo había sentido, él y su ser. Obviamente, nunca los volví a ver.

lunes, 23 de marzo de 2009


Desapareció. Así como si volase y no volviese. Se llevo todo lo que yo quería. Su olor, su pelo, su sonrisa, sus besos, sus abrazos y sus caricias. Ya no quedaba nada de todo aquello, se lo llevó como un suspiro en el aire. Mi vida parecía que se acortaba, y el final de los días se hacían más melancólicos. Hasta la mañana era inevitable el fin de todo aquello. No podía resistirme a la memoria. No me quedaba otro remedio que buscarme otro pensamiento, así que lo fui a buscar.

Tardé días en encontrarlo, y fui buscando en todas mis piezas rotas en el último adiós, por ponerle nombre. Cortaba fresas rojas y acorazanadas con otro fin de no ser nada.  Podía sentir los días poco a poco, pero la melancolía seguía allí, mi ventana no era capaz de abrirse, para echarla fuera, de hecho, jamás he sido capaz. Probé azúcar volando, probé agua flotando, probé amor enamorándome, probé todo menos él.


miércoles, 4 de marzo de 2009

brisa de marzo

Había olas, parecían llantos y acumulos de desesperaciones que llevaban consigo tristezas y las arrastraban a un lugar donde sólo quedasen allí. Una brisa suave rozaba la cumbre haciendo un siseo de forma que nos viera ver que no se quería mover. Las rocas se clavaban a tu cuerpo creando fuertes dolores irresistibles. La lluvia caía, la nieve caía, todo caía y nada subía, había llegado marzo. El sol era amargo y todo aquello que veímos pertenecía sólo al exterior. Lo único que no veíamos era aquel interior que es calor, fuego y pasión, algo que ahora no se percibe. El sol tiene una fuerza inmensa que no permite que nadie ni nada lo reemplaze y haga deshacerlo de forma que deje de brillar. El sol, aunque se apague, nunca dejará de brillar.

Nunca.

lunes, 16 de febrero de 2009

HOLD ON!



Mis recuerdos todavía no quedan en el olvido, el olor, el sonido la belleza, todo la que hace que sepa tan bien. La mentira es un lujo que no me puedo permitir tan grandiosamente asi que me dedicaré a decir verdades y tener la cabeza alta. Cuando me tumbé en la roca mas alta que agrupaba generosas cantidades de musgo amarillo. Minutos después Alba se acomodaba a mi lado. Guille sin embargo estaba de pie observando las olas, que muchas no había, y tal vez escuchando los susurros que emitia la brisa caliente. Alba empezó a describir sus sentimientos, más tarde yo los míos y Guille remataba diciendo cosas simpáticas para no hacer la cosa tan melancólicas. Las rocas eran extremadamente altas, pero lo suficiente para ver el mar desde un punto de vista mas o menos perfecto. El sol estaba en todas partes, no nos dejaba acomodarnos a nuestras medidas de manera que hacía que las rocs fueran más dolorosas y nos impulsasen a levantarnos. Efectivamente fue eso lo que ocurrió y los tres nos giramos repentinamente a la playa y ahí estaba Héctor, con un palo haciendo agitaciones de sus miles estupideces, como suele ocurrir ahora con algunas personas indescriptibles. No nos detuvimos a pensar en eso, tampoco venía a cuento, asi que bajamos más que nada por la causa de que los más pequeños imitaban nuestro poder. Bajamos a la playa y le dijimos a Héctor que no dijera nada, que nosotros no habíamos pasado por ahí. Los gritos de Anita, Beatriz, Ayane y Fernandito abundaban por toda la costa y nosotros con ímpetu y con ganas de fastidiar al personal acordamos que estabamos jugando a espías, cuando nos encontramos frente a frente con una cuesta nos encontramos de nuevo con el mar y mas abajo una playa. Quieras o no siempre habrá algo que no te guste, hasta la misera chorrada, pero la hay.

jueves, 12 de febrero de 2009

PURGICA


Mis labios no paraban de moverse,tantas palabras y tan pocas ideas. No podía contener tanta mentira, esperando un momento insulso y que sin embargo, no llegaba.No lograba terminar nada, ni hasta la mera sonrisa de mis sueños. Las miradas mataban mi conciencia y desnudaban mi corazón lleno de esperanzas. Los vientos suaves y silenciosos que acercaban mayos y abriles para viajar. Una vida en la cual viajar y encontrar cosas que me recuerden a ti.