miércoles, 6 de mayo de 2009

olvido de una tarde de mayo


Gobernar lo que nunca existió, nosotros lo vemos, con la mínima imaginación de nuestros cerebros ingratos. Le susurran palabras que le quedarán en mente hasta el futuro próximo, perdón, futuro cercano. Vi su firma clavada en la pared inmovil e inerte, con colores extravagantes, naranja, azul. Qué raro! Y yo diciéndo que era un chico confortable. Sentí la sangre recorriendo por mis venas como nunca lo había hecho, desaparecieron los latidos, ahora eran suaves como de costumbre. Sólo me interesaba leer lo que aquella chica me decía, me pedía y a la vez me agradecía.
Me olvidé, como un suspiro enamorado, que queda en el aire revoloteando con las mariposas. Me tumbé en la hierba y observé la bellas flores, y a lo lejos, un murmullo sobresaliente. Era el olvido, venía a apoderarse de mi.

1 comentario:

Javichuu dijo...

CAROOOOO,escribes dpm
seguro q aces un libro y triunfas.
te quiero muchoo